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Trastorno de tics

Diagnóstico y tratamiento

Un tic es una vocalización o un movimiento súbito, rápido, recurrente y no rítmico. Pueden ser simples (si duran menos de un segundo), o complejos (si duran más de un segundo). Aunque se perciben como involuntarios, se pueden suprimir voluntariamente durante cortos periodos de tiempo. Ejemplos de tics vocales serían: carraspeo, gruñidos, repetición de palabras… Tics motores serían: parpadear los ojos, movimientos del cuello, de los hombros…

En esta categoría distinguimos, de mayor a menor intensidad sintomática:

El trastorno de la Tourette: implica la existencia de tics tanto motores como vocales durante un periodo mínimo de un año, aunque no necesariamente tienen que suceder a la vez, ni ser los mismos tics. De hecho, es frecuente que un sujeto presente varios tics diferentes a lo largo del tiempo, pudiendo desaparecer y reaparecer más tarde.

El trastorno de tics motores o vocales persistente: es similar al Tourette, pero en este caso únicamente hay un tipo de tics: o bien motores, o bien vocales.

Cuando el periodo de duración de los tics es inferior a un año, se habla de trastorno de tics transitorio.

Diversos fármacos han demostrado eficacia en la disminución o supresión de los tics.